Cronicas

UNA REAL AVENTURA. DEL LÍBANO HASTA CHOIX.

Felipe de Jesús Iza Ayub, nuestro personaje de hoy, nació en la ciudad de Beirut, Líbano, el 22 de agosto de 1888, hijo del señor Jesús Francis Iza y de la señora María Ayub
En 1902 llegó a México, directamente al puerto de Veracruz, procedente de la ciudad de Nueva York, acompañado de sus hermanos, Abraham y Celim
Pasado algún tiempo sólo Felipe se había internado en el país, habiendo llegado a la Región de Chínipas, en el Estado de Chihuahua, pasando a radicar enseguida a Babuyahui, punto del Estado de Sonora. 
En 1910 contrajo matrimonio con María Acosta Valenzuela y en aquel lugar se dedicó a la agricultura, particularmente a la siembra de tabaco y posteriormente participo en labores de minería, contratado por el alemán Rodolfo Erbe.
En el curso de la década de los 20 y prácticamente hasta parte de los años 40, Don Felipe explotó varias minas en la región limítrofe de Sonora y Sinaloa. Entre esas minas destacan por su importancia, La Gloria, El Palmar y La Fronteriza,
Corría el año de 1913 cuando el migrante del mundo de Mahoma, tuvo que hacer frente a circunstancias conflictivas y de cierta violencia, cuando uno de sus peones machete en mano se abalanzó sobre él y al tener que defenderse, Felipe hirió de bala en una pierna al agresor, causa por la cual fue detenido e internado en la cárcel municipal de la ciudad de Álamos, donde estuvo preso por algunos meses y de donde temerariamente se fugó al habérsele permitido salir de su celda, acompañado de un agente de policía, quien lo conducía y al llegar al cauce de un arroyo, increíblemente el prisionero convenció al agente policiaco a que probaran el tiro al blanco, después de lo cual el arma del ingenuo guardián quedó vacía, situación que aprovechó Felipe de Jesús para darse a la fuga, no sin antes neutralizar físicamente al infortunado gendarme, 
Pero la temeraria aventura del audaz fugitivo no había terminado aun, pues recién había llegado él a su casa de Babuyahui, varios agentes de la Policía de Álamos lo tenían sitiado. Sin embargo, nuestro arriesgado y previsor personaje ya tenía ensillado su fiel caballo, brioso corcel que a un simple silbido del amo, quien nunca había silbado tan claro y tan apurado, presto estaba para partir y así partió el jinete en su providencial cabalgadura, arrojando el polvo del camino a la cara de sus perseguidores y rogando que Alá le brindra su amparo y bendición.
En aquel momento de tan arriesgada aventura y precipitada fuga, a Felipe de Jesús Iza Ayub le venían holgadas las famosas y contadas hazañas de beduinos, bereberes y demás cabalgatas de las tierras árabes.
Después de algunas horas de apresurado cabalgar, nuestro fugitivo, cansado y cubierto de sudor y polvo, llega al pueblo de Témoris, Chihuahua, y se dirige a casa de un conocido suyo, Don Lorenzo Díaz, quien para entonces ya tenía el grado de Coronel de la División del Norte y ocurre entonces que aquel Coronel villista, recluta entonces un nuevo soldado para su causa y se lleva a aquel libanés de 25 años de edad, de Témoris a Creel y de este lugar a la ciudad de Chihuahua para allí a unirse a las fuerzas del General Francisco Villa.
Pasa el tiempo, la Historia nos relata el principio y el fin de la famosa División del Norte y la vida sigue su curso para nuestro referido personaje, a quien Alá había sacado con bien de la lucha armada.
Después de su participación revolucionaria, retorna él a la vida civil. Regresa con su familia y hombre laborioso que siempre fue, vuelve a ocuparse de la pequeña minería y a algunas labores de la industria de la madera y un día le compra una finca a la señora María Trinidad Islas, ubicada en esquina de las Calles Matamoros y Álvaro Obregón, marcada con el número 38, en la vieja Villa de Choix y un día del año de 1946, trajo a su estimable familia del poblado de El Zátaque donde había radicado últimamente, a vivir en la nueva residencia por el resto de sus días.
Desde 1922 había obtenido su carta de naturalización como ciudadano mexicano, con la autorización y firma del entonces Presiden te de la República, General Álvaro Obregón.
Una vez radicado en Choix, nuestro hombre se dedica exitosamente al negocio del transporte, ramo donde llega a destacar exitosamente, dejando tras de sí un negocio de familia.
Don Felipe de Jesús Iza Ayub muere el día 25 de septiembre de 1966, en el pueblo que últimamente había escogido para vivir, una comunidad que siempre amó y colaboró reiteradamente a su progreso.

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