Cronicas

LA BASILIA Y MAULIAS,

Érase una pareja de indígenas que un día de tantos aparecieron en el escenario de la Villa de Choix y pronto sumaron una humilde choza al caserío de jacales de uno de los vecindarios de aquella pequeña villa.
La naturaleza no les había sido muy favorable, pero Basilia y Maulías cedieron a la mutua atracción personal y unieron su destino, un destino similar a la miles de indígenas, marcado trágicamente por la Historia.
Al poco tiempo de su estancia, en su nueva vecindad, la pareja de aborígenes no tardó en ser blanco de críticas y de murmuraciones, chismes y chistes-
Pero al ´parecer. Esto no les perturbaba el sueño a la unida pareja de aborígenes vivía su propia vida y a pesar de miserias y carencias, Basilia y Maulías con frecuencia organizaban sus propias tertulias
Bebían y ya bajo el efecto embriagador del etílico, danzaban y cantaban e incluso alcanzaban grados extremos de la fantasía, pues este par de representantes modernos de la raza de bronce, llegaron a soñar que ya eran dueños otra vez de las tierras, las riquezas, la cultura y los usos y costumbres, que durante siglos les habían sido arrebatados por hispanos, criollos y mestizos.
Llegó a tal grado el comportamiento de estos señalados personajes, que los vecinos los tachaban de brujos. Más bien a ella la señalaban como tal y al marido como eficiente auxiliar. Pero además se estableció el hábito de amedrentar a los niños traviesos o desobedientes, con la frase de “Te voy a llevar con la Basilia!”
La vida siguió su curso y nuestra indígena pareja prosiguió el de su destino. Continuaron los días y noches del consumo de bebidas y algunos aseguran que ya en estado de embriaguez, La dama expresaba en repetidas ocasiones: “Como chiroteamos cuando nos casamos Maulías y yo” Varios pensaron que esta era una expresión indiscreta y pecaminosa; otros, que a lo sumo era una vanidosa alusión al rey Eros.
Y así, con altas y bajas, más bajas que altas, La Basilia y Maulías vivieron en la Villa de Choix, hasta el día en que le rindieron cuentas al Creador.

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